martes, 6 de diciembre de 2011

Cascadas de hielo en Korouoma Ravine, las más altas de Finlandia

La cascada Brown Stream, con 80 metros de altura, es la más alta de Finlandia.



Durante casi la mitad del año Finlandia permanece teñida de blanco. Es ésta la época más inmaculada en este país ártico de 338.000 kilómetros cuadrados, paraíso de las auroras boreales, y de los que buscan mezclarse con la naturaleza sin encontrarse con nadie en muchos kilómetros. Las dos terceras partes de Finlandia están cubiertas por bosque de coníferas y la sensación única de adentrarse en esta mancha forestal continua es algo que se repite en muy pocos lugares.

Muy cerca de la latitud 66,5º Norte, por donde pasa la línea del Círculo Polar Ártico, se encuentra la región de Kuusamo, 800 kilómetros al norte de Helsinki. Esta región ha vivido y vive influenciada por su vecina Laponia, a la que incluso llegó a pertenecer antaño. Es un escenario prácticamente llano, con alguna colina que apenas llega a los 500 metros de altitud, y como no podía ser menos, una cubierta forestal digna de admirar. Es terreno de lagos, cientos de lagos, y aunque no es la zona donde más proliferan, presenta algunos de los más extensos del país.

El cañón de Korouoma es una reserva natural.

En Kuusamo se respira aventura, y la zona está preparada para ella con empresas afincadas sobre todo en la ciudad de Kuusamo y la estación de esquí de Ruka. La variedad deportiva es grande, pudiendo practicar hasta la modalidad de turismo activo más sorprendente, como es el caso del esquí tirado por caballo o la conducción de renos (con “carnet” acreditador). Pero sin buscar florituras nivosas, me conformo con realizar actividades tan sugerentes como las raquetas de nieve, las motos de nieve, el esquí, la pesca en lagos helados, los trineos de perros o la escalada en hielo. Las propuestas no son cualquier cosa, pues estoy en la región donde se ofrecen excursiones en moto de nieve hasta la frontera rusa o la posibilidad de contemplar (o escalar) la cascada de hielo más alta de Finlandia.

Hasta esta región finlandesa que limita al norte con Laponia, al este con Rusia, al oeste con la región de Iso-Syöte y al sur con Vuokatti, me desplacé para conocer su mayúscula naturaleza con el parque nacional Oulanka como joya de la corona, pero la tundra me esperaba con otras muchas sorpresas. La primera quiero compartirla hoy con vosotros desde el calor de la chimenea (cosa que no podía decir mientras realizaba estas fotos con sensación térmica de 30 grados bajo cero…). Primera parada: Reserva Natural Korouoma Ravine.
De diciembre a marzo las cascadas del valle permanecen congeladas.



La sensación de espectacularidad natural alcanza su clímax sobre las columnas de hielo de las cascadas de Korouoma Ravine, un cañón de 20 kilómetros de longitud y 100 metros de profundidad que se abre cerca de Posio, al este de la región. A lo largo de las paredes del cañón se encuentran diversos saltos de agua, en esta época congelados (Timantti kouru, Jaska Jokunen, etc.). Se trata de unas 15 cascadas entre 10-40 metros de altura pero lo más sobresaliente es que aquí se encuentran las cascadas Brown Stream, con sus 80 metros la más alta del país y Mammut, de 50 metros de altura.

La nieve está presente en el norte del país desde diciembre hasta abril, aunque las primeras nieves caen en noviembre y las últimas se retiran a lo largo del mayo. Así que tenéis lo mejor de la temporada por delante. No hay que olvidar que durante estos meses, aunque con pequeñas diferencias entre los meses, la temperatura media está entre 3ºC y -15ºC.



Os dejo un par de empresas que os vendrán bien para las actividades si vais por allí:

Stella Polaris Adventures. Escalada en hielo, raquetas, motos de nieve, pesca en hielo. Kuusamo.
Ruka Safaris. Motos de nieve, raquetas y renos. Rukatunturi y Kuusamo.
Más info sobre la zona.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Entre cabras montesas en la sierra de Gredos

Parque Regional Sierra de Gredos

Macho dominante.

Finales de noviembre. Los machos monteses apuran los últimos días de disputa e intensas peleas por cubrir a las mejores hembras del grupo. El celo de la especie está llegando a su fin en las montañas de la sierra de Gredos. Es un grupo de alrededor de 60 cabras, la mayoría hembras y jóvenes que pastan apaciblemente en este soleado día entre los enormes bloques de granito por los que se mueven a sus anchas. Tras tres horas, las cabras me han aceptado casi como uno más del grupo y no se incomodan con mi presencia. Siguen a lo suyo. Los jóvenes a tomar el sol y amamantarse tumbados sobre las rocas, los machos jóvenes observando sin perder detalle los insistentes movimientos de los más adultos. Incluso intentan imitarles acercándose a las hembras. No hay nada que hacer, tres enormes machos tienen el dominio absoluto del grupo y entre ellos luchan por demostrarse quien es el más fuerte. Los brutales choques de cornamentas rasgan el silencio de Gredos. Yo, impasible, aferrado a mi cámara de fotos y bloc de notas, asisto perplejo al espectáculo.

"Acosos gemelos".


Cada uno de los tres machos parece haber elegido a su pretendienta ya que hay hembras receptivas suficientes en este gran grupo y progresivamente van dejando las peleas por el “acoso” incesante al sexo contrario.

Llevo 4 horas en medio de la manada y aunque el sol está comenzando a marcharse y el frío se deja notar, me resisto a marcharme. Quiero prolongar el momento.

Al final las hembras comienzan a bajar por la ladera con los más jóvenes y los machos tras ellas. Seguramente bajan a beber al río. Por mi parte es hora de regresar.


Macho dominante junto a machos jóvenes y alguna hembra.



Momentos como este se viven en otoño en algunas montañas de la península Ibérica. Sobresalientes e imborrables han sido los momentos similares a éste que he vivido por ejemplo en Sierra Nevada (Granada) y en Antequera (Málaga). Siempre con la cabra montesa (Capra pyrenaica) como protagonista su presencia en diferentes sierras hace que se trate en realidad de poblaciones pertenecientes a subespecies diferentes. La cabra montesa de Gredos es Capra pyrenaica victoriae.

Quizá el año próximo este macho tenga su oportunidad en el cortejo...


La población del parque regional de la Sierra de Gredos está formada actualmente por unas 9.000 cabras que se reparten y mueven por las vertientes septentrionales y meridionales de la sierra. Siempre buscando las rocas y los pastos herbáceos que les proporcionan cobijo y alimento. En otoño, cuando llegan el frío y la nieve a las cotas más altas de Gredos, las cabras bajan a altitudes menores y se llega antes a contactar con los grupos. Los de más fácil acceso son los que se mueven en la zona de La Plataforma de Gredos, al final de la carretera desde Hoyos del Espino (Ávila). También el del puerto del Pico.

Pasé 4 inolvidables horas entre este grupo de más de 60 cabras.

Existen diferentes partidas o grupos que tienen territorios bien definidos, aunque no fijos. La abundancia de cabras es tal que pueden aparecer casi en cualquier lugar de la sierra.

Las mejores y más accesibles zonas para observar cabras son: los pedregales de los alrededores del kilómetro 10 de la carretera de la Plataforma de Gredos (Los Lanchares), la plataforma de Gredos y la zona del Risco del Facioso, Las Chorreras (entre la garganta de las Pozas y la de Prao Puerto, tras el refugio de Reguero Llano) o las Paredes Negras (al final del Prado de las Pozas de camino al circo de Gredos), por citar algunas.