miércoles, 20 de febrero de 2013

Aruba, un Caribe diferente


 

Bon Bini, así de bien suena el recibimiento que te dan nada más pisar el aeropuerto arubiano en su lengua: el papiamento, curiosa mezcla de portugués, español, francés y holandés. Aruba es una isla muy pequeña, apenas 25 kilómetros de largo por 6 kilómetros de ancho. Sorprende en esta isla, que junto a Bonaire y Curazao constituyen las Antillas holandesas, el relieve plano y desértico de su superficie. Una isla con una vegetación atípica en el Caribe, formada por cactus, pero de gran espectacularidad geológica.

 
 

Su máximo exponente natural es el Parque Nacional de Arikok (ocupa el 20%), donde coexisten paisajes de dunas de blanca arena, puentes de piedra natural sobre el Caribe, extrañas formaciones rocosas, grutas y cuevas en las que se conservan pinturas rupestres de los indios que habitaron Aruba hace 1.200 años. Los cactus, que alcanzan hasta 4 metros de altura, forman auténticos bosques.

 

Las dimensiones de la isla permiten recorrerla en apenas media jornada desde el faro de California (al norte) hasta Baby Beach al sur. En este recorrido, idóneo para hacer en bicicleta todo terreno, no pueden faltar las visitas a las minas de oro, a la capilla de Alto Vista, las formaciones de Ayo Rock, la piscina natural, o las dunas de Boca Prins. Si te gustan las aves, no debes dejar de visitar los santuarios de aves (lagunas interiores) de Bubali, junto a los hoteles, o de Pos Chiquito, así como los manglares repletos de pelícanos y fragatas de la isla de Reinassance o Palm Island.

 

No faltan por supuesto las playas kilométricas de fina arena blanca y aguas espectaculares, colores verdes tan típicos del Caribe que se combinan con las transparencias cromáticas azules que incluso recuerdan también al Índico. Las mejores playas son sin duda las de Arashi Beach, Malmok o Boca Catalina, si te gustan las playas salvajes y Eagle Beach o Palm Beach, si prefieres las playas de línea hotelera. En estas playas crece el árbol de silueta retorcida por el perenne viento arubiano que es emblema del país: el divi-divi.
Con unos amigos.

 

Precisamente en la línea de costa se localiza uno de los principales atractivos de la isla de Aruba, su arrecife de coral. Éste se encuentra presente en todo el perímetro de la isla pero es sin duda mucho más espectacular en su vertiente occidental. Un paraíso marino que desde aquí recomiendo navegar en catamarán y disfrutar practicando snorkeling. Peces de todos los tamaños y colores, como los espectaculares peces loro, pez Ángel o los divertidos peces payaso.

domingo, 17 de febrero de 2013

Cañón del Sumidero


 

El río Grijalva, el más largo de México, posee el insondable Cañón del Sumidero. Este parque nacional es un profundo cañón labrado por el río en las inmediaciones de Chiapa de Corzo, una de las primeras ciudades fundadas en Chiapas, y muy cerca de la moderna capital Tuxtla Gutiérrez.

 

Un par de embarcaderos (Cahuaré y Chiapa de Corzo) permiten tomar una embarcación y recorrer el fondo del cañón en un par de horas para llegar hasta los mayores tesoros de este parque nacional. La cueva de Colores, la cascada del Árbol de Navidad (80 metros) y la cueva del Silencio, son los mayores atractivos en esta garganta de paredes que llegan a ofrecer en su parte más vertical un desnivel de 1.000 metros y que encuentra el final del recorrido en la presa Ingeniero Manuel Moreno Torres. La presa es conocida popularmente como presa Chicoasen y, con una caída de de 262 metros, es una de las más profundas del mundo. Durante el recorrido un sinfín de aves, desde garzas de diferentes especies hasta pelícanos o cormoranes, cruzan continuamente de orilla a orilla ante la siempre atenta y paciente mirada de los caimanes.

 

Cada época del año presenta un aliciente para visitar Chiapas. Por ejemplo, la estación seca (de noviembre a finales de marzo) es la época recomendable para visitar las Cascadas de Agua Azul. Por el contrario, es la época de lluvias la más impresionante para contemplar el verdor y las cascadas del Cañón del Sumidero. Yo llegué al cañón en las últimas horas del día, muy lejos de la iluminación que me hubiera gustado con el sol en alto. Fotográficamente las condiciones no eran las mejores pero me resistía a dejar pasar la oportunidad de navegar un par de horas por este impresionante cañón mexicano. Las fotos no son ni mucho menos las idóneas pero quería compartir con vosotros este lugar para cuando os dejéis caer por el bello estado de Chiapas.