sábado, 24 de agosto de 2013

Estancia Cristina



Parque nacional Los Glaciares, Patagonia Argentina.

Uno de los brazos del lago Argentino se llama Canal Cristina. Se llega por el margen de la península Herminita, muy cerca del lugar donde suelen acumularse los témpanos de hielo hasta el punto de taponar en ocasiones la navegación hacia Bahía Onelli y Upsala. Especialmente si hace poco que ha tenido lugar una ruptura del frente del glaciar Upsala, que origina siempre icebergs de gran tamaño.



Al final del Canal Cristina se accede a una playa de cantos rodados en la que se enclava la Estancia Cristina. La principal característica de la estancia es su aislamiento. Sólo se puede acceder navegando un par de horas desde Punta Bandera, por eso los huéspedes que se alojan en las escasas habitaciones con las que cuenta la estancia vienen para quedar 3 días, es decir, mínimo un par de noches. Pocos lugares hay en el mundo para desconectar de todo. Me senté en el porche a escribir unas notas en el diario y casi hago un libro…
El eslogan que acuña Estancia Cristina reza “el refugio ideal para los amantes de la naturaleza”. Y a fe que lo es.




La estancia es un lugar encantador. Cuenta con habitaciones maravillosas en medio de la nada más absoluta. No es barato pero bien vale la pena. Lógicamente las posibilidades de salir de aquí a comer o cenar en algún sitio son nulas así que los alojamientos son siempre con la pensión completa. También puede conocerse en una excursión de ida y vuelta que se acerca navegando hasta el Upsala y luego descansa en Estancia Cristina hasta el momento del regreso a media tarde. Muy recomendable también esta opción.


Cuenta con un completo programa de actividades entre las que destaca la ruta que combina 4x4 y senderismo para acceder al mirador natural sobre la lengua de hielo del glaciar Upsala, el lago Guillermo y buena parte del Campo de hielo Sur Patagónico. Además se visita el cañadón de los Fósiles. De regreso a la estancia podemos observar la pareja de zorros que cría bajo uno de los galpones de la estancia, el mismo en el que hoy se cuenta a modo de pequeño pero interesante ecomuseo, la historia de Estancia Cristina. También el vuelo de las siempre ruidosas pero bellas bandurrias.



El origen de la Estancia Cristina hay que buscarlo en 1914 y cuenta la dura vida de la familia que fundó y regentó esta estancia, que llegó a contar con 12.000 ovejas y 30 vacas y 50 caballos en sus 22.000 hectáreas, amén de servir como punto estratégico para la radiocomunicación de muchas de las expediciones que se adentraron por este valle a conocer el por entonces ignoto Campo de Hielo sur. Es el mejor refugio para los amantes de la naturaleza y una referencia en el parque nacional Los Glaciares.


Estas son mis valoraciones:

Situación: 9
Accesos: 3
Tranquilidad: 10
Arquitectura: 9
Ambiente: 8
Habitaciones: 8
Zonas comunes: 5
Gastronomía: 7
Servicio: 7
Servicio guías: 7
Integración Naturaleza: 8


Valoración general: 8

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