miércoles, 21 de enero de 2015

Experiencias en la naturaleza India

El tigre centra los safaris fotográficos del viaje
Sea uno viajero consumado o no lo sea, en el currículum de destinos no debe faltar un viaje a India. Viajar a India es algo que debe hacerse al menos una vez en la vida. Digo al menos porque la India no es un destino cualquiera, o no te gusta o te enamora para siempre. Sus colores, sus olores, sus monumentos, sus gentes, sus mil y una religiones, sus mil  y una formas de vivir la vida, la relajación, el encuentro con uno mismo y con los demás, etc. Podría seguir eternamente enumerando las posibilidades que ofrece India al visitante en forma de experiencias. En ningún otro país he visto el patrimonio monumental que he visto aquí: templos, palacios, fortificaciones… la lista es igualmente inigualable. Un patrimonio cultura e histórico-artístico que desde luego va mucho más allá del Taj Mahal. A India vuelvo siempre que puedo y los últimos años ha sido uno de los fijos en mis viajes de autor con Ecowildlife Travel. Este año será en Semana Santa (28 marzo al 6 abril).
 
Sambares

Algo se mueve entre la vegetación... en el reino del tigre de Bengala.


Pero mis viajes a India son diferentes. Al menos diferentes al resto de los programas habituales de viaje.  Están centrados en la naturaleza de este subcontinente. Si impresionante es su lista de monumentos, no os podéis hacer una idea de lo espectacular que es su patrimonio natural, su biodiversidad, sus paisajes. Por algo es uno de los 17 países Megadiversos del planeta.
No puede faltar una visita al Taj Mahal

De safari por Kanha

Bien es cierto que India, con su enorme población, tiene una cara más dura, la de la miseria que se agolpa en las ciudades. De nuevo ahí soy afortunado pues los parques nacionales que visitamos, como la mayoría del programa, están en el ámbito rural, donde no existe esa miseria. Es una India mucho más amable para el corazoncito y los ojos del turista en ese sentido. Es la India de los saris, del hábitat del tigre de Bengala, de los campos cubiertos por las plantaciones de mostaza, de sus bosques de sal y bambú, de sus selvas…Es la India de las especias y las especies.  Y hablando de selvas, ése es el hilo conductor del viaje para Semana Santa, visitar los escenarios naturales donde el célebre premio Nobel literario R. Kipling basó su novela “El Libro de la Selva”, que no son otros que los parques nacionales del Madhya Pradesh. El encuentro del tigre es el plato fuerte del viaje, pero al igual  que no todo es el Taj Mahal, no todo son tigres en la naturaleza del subcontinente. El menú no es de plato único, está formado por otros suculentos atractivos como leopardos, dholes, osos bezudos, chacales, hienas, y una larga lista de herbívoros, desde la presa favorita de los depredadores indios: el chital (ciervo moteado o ciervo axis) hasta el enorme bisonte indio pasando por el sambar, el barashinga, etc. Por no hablar de la interminable lista de aves, encabezada por el ave nacional del país: el pavo real.
Carraca


El primero de los parques nacionales es Bandhavgarh. Allí viven alrededor de 50 tigres en un parque relativamente pequeño teniendo en cuenta que todo en este país suele ser grande, también la extensión de sus espacios protegidos. Es por ello que Bandhavgarh suele considerarse como el mejor lugar para safaris fotográficos en busca de tigres. Yo también soy de los que cree que así es.

Tigre en Bandhavgarh

El Parque nacional Kanha es el siguiente paraíso natural a visitar. Precioso. Mucho más forestal, este gran bosque de árboles de sal y bambú es el hogar de casi un centenar de tigres. Es cierto que el tamaño de Kanha es mucho mayor que Bandhavgarh, pero siempre que he ido a este parque he tenido la fortuna de encontrar al majestuoso felino. Kanha es además el mejor lugar para ver bisontes indios y el único sitio donde es posible observar al barashinga o ciervo de los pantanos.

Desde el centro de India damos un salto al Rajasthan, donde nos aguarda por supuesto una visita imprescindible en cualquier viaje a India: el Taj Mahal. Esta magna obra arquitectónica, la mayor demostración de amor plasmada en un edificio jamás realizada, es el monumento más hechizante que he visto nunca. Son varias veces las que he tenido la suerte de tenerlo ante mis ojos y no me preguntéis por qué, pero siempre me pasa lo mismo: es imposible apartar la vista de esta preciosidad de mármol blanco repleto de piedras preciosas incrustadas. La perfección absoluta. En la ciudad de Agra, también visitamos otro Patrimonio de la Humanidad, el Fuerte Rojo, y a una hora por carretera llegamos a Bharatpur donde se encuentra el antiguo terreno de caza de los mahajarás que hoy es el parque nacional Keoladeo, el humedal más importante del continente asiático. Una auténtica joya para los amantes de la observación de aves. Si te gusta el birdwatching, Keoladeo te romperá todos los  esquemas en cuanto a los lugares visitados hasta ahora. Pocas veces un enclave tan pequeño tiene tanta vida y tanto que ver por metro cuadrado.
Langur

Si te apetece vivir estas experiencias en la naturaleza India, a continuación te esbozo el que será el itinerario del viaje y si quieres más información, no dudes en contactarme:
1º día: Madrid-Delhi
2º día: Llegada Delhi  y vuelo a Jabalpur. Traslado por carretera a parque nacional Bandhavgarh.
3º día: Safari de mañana y de tarde en Bandhavgarh.
4º día: Safari de mañana en Bandhavgarh y paseo birdwatching por la tarde.
5º día: Traslado por carretera al parque nacional Kanha. Safari de tarde en Kanha.
6º día: Safari de mañana en Kanha y paseo birdwatching por la tarde.
7º día. Safari  de mañana en Kanha y traslado por carretera a Jabalpur para vuelo de regreso a Delhi. Noche en Delhi.
8º día: Traslado por carretera a Agra. Visita del Fuerte Rojo y del Taj Mahal.
9º día: Traslado por carretera a Bharatpur y visita en rickshaw al parque nacional Keoladeo. Por la tarde traslado por carretera a Delhi para tomar vuelo de regreso a Madrid.
10º día: Llegada a Madrid
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario