miércoles, 25 de mayo de 2011

Cascadas del sur de Islandia


Skogarfoss

Islandia está repleta de cascadas y saltos de agua. Quizá sean 8-10 los más famosos –pues algunos de ellos se encuentran a la cabeza en Europa- pero la realidad es que las cascadas se cuentan por cientos. Un buen ejemplo es Gullfoss, de la que ya di buena cuenta en el post anterior. Al norte existen otras cascadas de gran importancia como pueden ser Detifoss y Godafoss, pero en la parte meridional del país se localizan un par de saltos de agua de extraordinaria belleza.



Seljalandfoss.


Cascada Seljalandfoss

Una de ellas, espectacular, es la cascada hasta la que se llega sin problema con un ligero desvío de un par de kilómetros desde la carretera nacional 1 (la célebre Ring Road) a la altura de Seljaland. Ya desde la carretera 1 imponen sus 60 metros de caída, pero cuando uno llega hasta su base se da cuenta de que si ésta cascada no viene ni en los mapas con el tamaño que tiene… cómo serán las demás. En España, gozaría sin duda de algún tipo de figura de protección notable, pero aquí, pasa casi desapercibida entre la espectacularidad de las cascadas islandesas. Esta cascada de Seljalandfoss, muy cerca de otra a su derecha, presenta la particularidad de que se puede cruzar por debajo de la cortina de agua sin riesgo de nada más que una muy fina llovizna. Impresionante para obtener imágenes con una perspectiva diferente.
Hay una empresa local que ofrece rutas en todo terreno por la zona de Pórsmörk y otros lugares del sur. Se llama Southcoast Adventure.

Se puede pasar bajo la cascada Seljalandfoss.


Cascada Skögarfoss
Unos kilómetros más adelante, de nuevo en la Ring Road, se llega a Skögar, donde se encuentra la imponente Skögarfoss, una de las más altas de Islandia.
A la cascada de Skögarfoss se accede de forma libre en vehículo y luego 5 minutos a pie. Por la parte derecha se remonta la ladera hasta miradores superiores pero probablemente la visión más imponente de esta cortina de agua caudalosa y perfecta sea la frontal. Skögarfoss es, con sus casi 70 metros de caída, una de las cascadas más altas de Islandia. Las tres cascadas y algún reguero más que se aprecia desde la carretera descienden de las alturas del Eyjafjallajökull.
Llamará a buen seguro la atención el revoloteo incesante de los fulmares boreales en las inmediaciones de la cascada, donde tienen sus nidos. Estas aves pasan la mayoría del tiempo en alta mar pero vienen a criar a los acantilados costeros o próximos al mar.

Fulmar boreal en Skogarfoss.
Cascada Gulfoss.

2 comentarios:

  1. Preciosas imágenes... Sólo las falta rugir como lo hacen las cataratas islandesas. Sin duda, uno de los espectáculos naturales más sobrecogedores del país.A nosotros, Gulfoss nos impresionó especialmente, quizá por su anchura, por el paisaje, por la ausencia de otras personas que no fuéramos nosotros...

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    1. Hola Javier, Gulfoss es cierto que tiene una fuerza especial, sobretodo desde las piedras a pie de cascada. Definitivamente este país me parece fascinante... Gracias por tu comentario y un saludo.

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