miércoles, 21 de septiembre de 2011

Valle central de Jiuzhaigou

Parque nacional Jiuzhaigou. Shuzheng Valley

En el corazón de las montañas de la provincia china de Sichuan se esconde uno de los valles más impresionantes que mis ojos han visto nunca. Montañas, bosques y sobre todo, lagos de colores imposibles. El valle de Jiuzhaigou (valle de las 9 aldeas tibetanas) es un gran valle formado en realidad por tres ramales. Su forma sería, con orientación norte-sur, el de una “Y” invertida. Existe un cuarto valle, el de Zharu, que se está abriendo ahora al ecoturismo mediante rutas de trekking con guías tibetanos locales, pero para la inmensa mayoría de los visitantes el parque se limita a los tres valles referidos. Cada uno de ellos da para pasar una jornada completa así que creo merecen también un post propio.



A nivel general os contaré que este parque es inmenso, 132.000 hectáreas entre el parque nacional y la zona periférica de protección, que se reparten entre los 1.990 m. y los 4.764 metros de altitud. Os podéis imaginar pues la variedad vegetal que se encierra en tal diferencia de cotas. Llaman la atención sus bosques que tapizan el 63,5% del parque; bosques de frondosas que adquieren una policromía espectacular en el otoño (octubre) y bosques de coníferas. Jiuzhaigou es además, un paraíso para los rododendros (que llegan a adquirir portes arbóreos; hay 15 especies) y orquídeas, con varias especies, muy frecuentes entre 2.700-3.800 metros altitud..
En total, nada más y nada menos, que 2.567 especies de plantas, con 150 especies de árboles.



En cuanto a la fauna, en Jiuzhaigou vive un catálogo faunístico que hace temblar a otros espacios protegidos mundiales de mayor fama: oso panda gigante, oso panda rojo, leopardos, lobos, linces asiáticos, varias especies de ciervos, monos dorados de Sichuan o el takin de Sichuan, son algunas de las 170 especies de vertebrados,  además de 223 especies de aves. Como es lógico la UNESCO quiso reconocer sus recursos naturales declarándolo Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1992 y Reserva de la Biosfera en 1997.

En Sichuan crecen más de 200 especies de bambú, así que es fácil comprender por qué viven aquí el 85% de la población mundial de oso panda gigante en estado salvaje. En el parque de Jiuzhaigou están censados 17 ejemplares.
En el parque están censados 17 osos panda gigantes.


Llama la atención la sensacional gestión del uso público del parque, sobre todo teniendo en cuanta que en temporada alta llega a recibir 15-20 mil visitantes al día. Una red de senderos perfectamente acondicionada e indicada, con información abundante para saber en todo momento dónde nos encontramos, en qué lago nos hallamos y cuanto falta para el siguiente. Los senderos son en realidad una tarima de madera infinita que permite caminar por un sustrato en el que algunas ocasiones hay más agua que tierra.

Fantástica red de senderos.
Información detallada a cada paso.


Pero Jiuzhaigou es, por encima de todo, un espectáculo en lo que a agua y lagos de montaña se refiere. Existen un total de 114 lagos, 47 manantiales y 40 conjuntos de cascadas. Sus lagos de aguas verdes, azules y turquesas son únicos en el mundo.

El primero de los post y la primera de las jornadas la dedico al valle central (Shuzheng valley), el más corto de los tres. Se extiende a través de 14 kilómetros desde la entrada del parque hasta el nudo de la “Y”, donde se localiza el eje neurálgico de los servicios del parque nacional. Restaurantes, tiendas, intercambiador de buses y el tourist center.

En el parque existen 40 grupos de cascadas.


El parque ha de recorrerse en autobús del parque nacional. No es obligatorio pero si muy recomendable en función de las distancias. Decenas de autobuses están constantemente subiendo y bajando por los tres valles de este espacio natural protegido. Dado el carácter lineal de cada valle, para recorrerlos a pie lo mejor es subir en bus hasta el inicio y luego bajar caminando.
Jiuzhaigou valley significa valle de las 9 aldeas tibetanas.

En el caso del valle central, el bus que se toma en la entrada nos conduce hasta el tourist centre y allí comienza la ruta en suave descenso –prácticamente llano- atravesando bellas cascadas y varios lagos: Por el camino podéis visitar diferentes cascadas y lagos: Nourilang falls, Rinoceros lake, Morning lake, Tiger lake, Shuzheng falls, Lying Dragon lake, Sparkling lake, Double Dragon lake, Reed lake, Bonsai lake. Desde el Bonsai lake lo idóneo es tomar el bus que nos devuelva a la puerta de entrada. También interesantes conjuntos etnográficos como alguna de las aldeas tibetanas.

Cuando: la mejor época es el otoño (15 octubre-1 noviembre) por el colorido. El parque queda cubierto de nieve de diciembre a marzo. La mejor época por la cantidad de agua en cascadas y lagos (aunque siempre llevan) es junio-noviembre.
Entrada: Entrar al parque nacional en temporada alta (1 abril a 15 noviembre) son 220 RMB. Resto del año 70 RMB.
Autobuses del parque. 1 día 90 RMB en temporada alta y 80 RMB en baja.

4 comentarios:

  1. Esplendido reportaje, con unas imágenes preciosas, la pena es que queda un poco lejos. Gracias por acercárnosla.
    Un saludo

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  2. Gracias kai51 por tu comentario. Sin duda un paraíso lejano... pero no mal comunicado. hay varios vuelos directos desde Beijing (2 horas). He tenido la fortuna de visitar lugares impresionantes y éste se encuentra sin duda en mi podium personal. En los dos próximos post verás los lagos más espectaculares. un saludo,

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  3. Excelentes tomas e información. Gracias

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