lunes, 7 de noviembre de 2011

Desove de la tortuga verde en Omán




Ra’s al-Hadd y Ras al Junayz son dos de los puntos más importantes del mundo para la reproducción de la tortuga verde (Chelonia mydas). Todavía nos queda mucho que aprender sobre esta especie de tortuga marina, pero lo que si es seguro es que este lugar del mar de Arabia, en la entrada al Golfo Pérsico, es año tras año cita obligada para las casi 10.000 tortugas verdes que llegan a las playas de Ra’s al Hadd para depositar sus huevos (unos 110 huevos por puesta), en las mismas arenas donde nacieron. Este fenómeno natural puede ser contemplado adaptándonos al ritual de puesta de la tortuga y siguiendo siempre una conducta de respeto hacia el animal gracias a unas normas de observación prefijadas por la Dirección Natural de Reservas Naturales dependiente del Ministerio de Municipalidad Regional y Medio Ambiente.



El proceso de puesta se repite una y otra vez (desde 10-15 hasta 300 cada noche). Lo primero que conviene resaltar es que es un proceso muy lento que puede durar toda la noche y que, especialmente en las primeras fases, las tortugas están muy atentas y huirán a la menor señal de peligro. En la seguridad que ofrece la noche, a pesar de los muchos enemigos naturales que tienen (zorros, perros salvajes, aves, etc.), 140 kilogramos y más de 1 metro de longitud de tortuga emergen de las cálidas aguas para dirigirse hacia la arena (esta fase dura entre 15-30 minutos y no se puede sacar fotos). Una vez elegido el lugar de puesta, la tortuga comienza a excavar un agujero con intervalos largos de descanso en el que depositar la puesta (20-30 minutos; no se pueden hacer fotos). Si el lugar, la profundidad y la arena son de su gusto, la tortuga realiza la puesta, si no, buscará otro lugar y comenzará a hacer un nuevo agujero. A continuación excava con las aletas traseras un agujero pequeño más profundo donde depositar los huevos (30-50 minutos; tampoco se pueden hacer fotografías). La puesta la realizan a base de contracciones y dura alrededor de 10-15 minutos. Éste es el mejor momento para observar a la tortuga y hacer fotografías pues está totalmente concentrada y es el momento de más bajo riesgo de disturbio. No obstante hay que tener cuidado, no usar flash ni luces fuertes; sólo un gran apertura de diafragma y una larga exposición ayudada de una suave luz indirecta, especialmente si existe otra tortuga a menos de 50 metros. A continuación la tortuga comienza a enterrar los huevos hasta tapar el agujero (15-30 minutos; buen momento para las fotos) y se dirige lo más rápido posible al refugio que ofrece el agua del mar (10 minutos; No hacer fotos). 55 días después las diminutas tortugas saldrán de la arena y se dirigirán rápidamente hacia el mar, donde vivirán los próximos años hasta hacerse adultas, muchas veces a distancias de más de 3.000 kilómetros de su lugar de nacimiento, para volver a Ra’s al-Hadd a desovar y continuar este fiel ciclo de vida.



Algunos apuntes sobre esta experiencia en la naturaleza: las tortugas están presentes todo el año, aunque los meses de mayor presencia son julio, agosto y septiembre, con 200-300 tortugas cada noche.



Evitar las luces potentes pues asustan a las tortugas. Seguir las normas para la observación de las tortugas y situarse siempre detrás de ellas evitando que nos vean. Tienen muy buena vista y muy buen olfato. Lo más recomendable es ir a verlas por la noche pero esperar a las luces de la mañana para sacar las fotos.

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